27-10-2009. CORRECCIÓN DE CARENCIAS DE HIERRO EN CÍTRICOS
Paola Michitte y Julián Jiménez
Dpto. I+D+i Laboratorios Econatur
INTRODUCCIÓN
El hierro constituye el 5% de la corteza terrestre y es esencial en la nutrición vegetal.
Factores del suelo que afectan la disponibilidad
- pH: cuando es elevado reduce la disponibilidad del hierro por formación de . El contenido de hierro férrico aumenta al aumentar la acidez, alcanzando grandes concentraciones solamente en suelos muy ácidos, con pH menores de 3 y en suelos ricos en ácidos húmicos y coloides capaces de formar complejos solubles con hierro.
- Materia orgánica: los iones metálicos como el hierro, tiene capacidad de formar complejos estables con la materia orgánica del suelo, o quelatos que son más solubles y por tanto más fácilmente asimilables por la planta.
- Textura: la disponibilidad de microelementos catiónicos es menor en suelos arenosos.
- Microorganismos: liberan e inmovilizan iones, reducen u oxidan elementos.
- Condiciones de óxido reducción: en condiciones de oxidación (suelos excesivamente aireados) la forma férrica es fuertemente adsorbida por los coloides del suelo. Bajo condiciones reductoras (anegados) disminuyen la disponibilidad de hierro.
- Presencia de otros elementos: el hierro presenta interacción positiva con el potasio (K) y negativa con fósforo (P), manganeso (Mn), cinc (Zn), cobalto (Co) y molibdeno (Mo).
Absorción y translocación: La forma preferente de absorción es la ferrosa (Fe2+). Se transloca por el xilema en forma de quelatos con ácido cítrico. Es poco móvil en el floema.
Funciones metabólicas: Este mineral es esencial para las plantas. Se requiere para la formación de clorofila en la planta. Este elemento sirve como activador para los procesos bioquímicos tales como respiración, fotosíntesis y fijación simbiótica de nitrógeno.
Síntomas de deficiencia: El efecto más característico de la deficiencia de hierro es la incapacidad de las hojas jóvenes para sintetizar clorofila, tornándose cloróticas, y algunas veces de color blanco, aunque los nervios permanecen verdes. A este síntoma se lo de nomina clorosis férrica. Aparece primero en las hojas jóvenes y luego en las maduras. Otros síntomas son la muerte de yemas, tallos cortos, delgados y curvados y frutos pequeños que maduran precozmente. En casos severos, las venas pueden perder su clorofila y las hojas mueren. En cítricos, la carencia más común es la de hierro, ya que se trata de un cultivo exigente en este elemento.
El objetivo de este trabajo fue evaluar el comportamiento de una nueva formulación ecológica, Organihum Citofer, en la corrección de la deficiencia de hierro en cítricos. Organihum Citofer contiene 9 % de hierro complejado en forma de citrato, lo que evita la adsorción del hierro a los coloides del suelo. Además, el complejo es altamente soluble en agua. De esta forma, el hierro queda totalmente disponible en la solución del suelo para ser absorbido y participar en importantes procesos metabólicos dentro de la planta. El hierro se encuentra en su estado ferroso (Fe2+), que es la forma metabólicamente activa.
MATERIALES Y MÉTODOS
Los ensayos tuvieron lugar entre julio y septiembre de 2009 en una finca de limoneros bajo regadío de la variedad Eureka, ubicada en la carretera de Córdoba a Palma del Río y cuyo marco de plantación es de 6m x 7m. Los árboles presentaban clorosis férrica.
Se aplicaron los siguientes tratamientos:
T0: agua
T1: Quelato de hierro (EDDHA orto-orto: 4,8%): 15 g/pie
T2: Organihum Citofer (hierro 9%): 2 L/ha
Los tratamientos fueron suministrados por inyección al suelo, diluidos en 238 L/ha. Se aplicó un volumen de caldo de 1 L por árbol.
Las aplicaciones se realizaron el 2, 10 y 17 de julio de 2009. La parcela experimental estuvo dividida en dos subparcelas como se muestra en la figura 1. Los tratamientos T1 y T2 fueron replicados 9 veces, en tanto que T0 contó con 6 repeticiones.
Figura 1. Esquema de parcela experimental. Donde Azul es T0; Rojo es T1 y verde es T2.
Semanalmente se midió el contenido de clorofila utilizando un medidor Minolta SPAD 502. Se tomaron 6 mediciones a cada árbol.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la figura 2 se presentan los promedios de Spad obtenidos durante los ensayos. Como se observa, las plantas reaccionaron más rápidamente al tratamiento con Organihum Citofer (mayor pendiente de la curva) que con quelatos. Los tratamientos posteriores no consiguieron mejorar los primeros resultados, e incluso, el nivel de clorofila en hojas disminuyó al aplicar tres tratamientos consecutivos con Organihum Citofer. Esto podría indicar un exceso de hierro en la solución del suelo, debido a la alta persistencia del producto en la rizosfera, incluso semanas después del tratamiento, que hace posible su acumulación. Al suspender las aplicaciones, rápidamente se recuperaron los valores de clorofila, y un mes y medio después de la última, el tratamiento con Organihum Citofer presentaba los mejores promedios.
Por su parte el tratamiento con quelatos fue efectivo sólo mientras duraron las aplicaciones, una vez suspendidas estas, los valores de clorofila en hoja cayeron rápidamente.
Figura 2. Efecto de los tratamientos con correctores de hierro: T0: Verde ; T1: Rosa ; T2: Azul. Las flechas indican los momentos de aplicación.
Estos resultados demostraron la eficacia de la nueva formulación para la corrección de clorosis férrica, presentando algunas ventajas con respecto a los tradicionales quelatos:
- Mayor rapidez de respuesta al tratamiento
- Mayor persistencia de los tratamientos y por ello,
- Necesidad de aplicaciones menos frecuentes.
- La concentración del hierro en Organihum Citofer es superior a la de los quelatos.